Product Designer - UX UI

Fondos de Inversión

Rediseño de la experiencia de compra y venta de fondos de inversión para personas morales. Diseñar para alguien que ya sabía lo que quería.

Autonomía financiera

Las personas morales con fondos activos ya tenían el conocimiento y la intención para operar inversiones de forma autónoma. El problema era que no existía un canal digital diseñado para hacerlo de manera simple y accesible.

El problema

  • Intermediación obligatoria. Comprar o vender un fondo implicaba depender de sucursal, ejecutivos o desktop banking en horarios limitados. La operación existía, pero la experiencia seguía atada a fricción operativa.
  • Costo de operación percibido. Muchos usuarios no abandonaban por falta de interés en invertir, sino porque el esfuerzo requerido para operar superaba el beneficio esperado.
  • El sistema asumía otro usuario El sistema previo no trataba al usuario como alguien capaz de autogestionar sus inversiones desde digital.
Mockup de fondos de inversión en los canales existentes

El usuario detrás de la operación

Las personas morales que operan fondos no eran usuarios principiantes. Eran tesoreros, contadores y dueños de negocio acostumbrados a tomar decisiones financieras y administrar liquidez dentro de sus empresas.

Tipo de flujo

  • Un usuario distinto. Mientras otros productos financieros estaban diseñados para explicar qué es un fondo de inversión, aquí el usuario ya entendía conceptos de riesgo, liquidez y rendimiento. El desafío no era educarlo, sino permitirle operar con autonomía.
  • Decisiones condicionadas por operación real. La lógica de inversión estaba determinada por necesidades del negocio: pagos, nómina, proveedores y disponibilidad inmediata de capital. La prioridad no era maximizar rendimiento, sino mantener liquidez y control operativo.

Restricciones del sistema

  • Comportamiento financiero.La aversión al riesgo hacía que la mayoría de las operaciones se concentraran en fondos conservadores y de disponibilidad inmediata.
  • Restricciones técnicas.La experiencia debía adaptarse a firma con token digital, horarios de operación de fondos y contratos previamente habilitados.
  • Condiciones regulatorias. El flujo requería disclaimers financieros, validaciones legales y aprobaciones internas necesarias para operar dentro del entorno financiero.
  • Organizacional. El producto convivía con restricciones de arquitectura, validaciones multi-área y coordinación con otros equipos trabajando sobre el mismo ecosistema digital.

El research redefinió el producto

El research evidenció que la claridad no dependía de simplificar términos, sino de construir una experiencia alineada con el nivel de conocimiento real del usuario.

Fases de investigación

  • Benchmark competitivo. Análisis de experiencias de compra y venta de fondos en distintas instituciones financieras para entender patrones de operación, niveles de autonomía y presencia de intermediación.
  • Inteligencia comercial. Revisión de fondos operados por personas morales y comportamiento de inversión. La mayoría de las operaciones se concentraban en fondos conservadores, de corto plazo y alta liquidez.
  • Entrevistas. Conversaciones con ejecutivos que comercializan fondos a personas morales para entender motivaciones, restricciones operativas y comportamiento real de los clientes.

El hallazgo clave

La hipótesis inicial planteaba que simplificar el lenguaje financiero mejoraría la experiencia. La investigación mostró lo contrario. Las personas morales ya entendían términos técnicos y utilizaban categorías específicas para tomar decisiones. Simplificar conceptos como riesgo o liquidez no generaba claridad: introducía ambigüedad en un contexto donde el usuario necesitaba precisión.

Diseñar desde comportamiento real

Cada ajuste dentro del flujo respondía a un hallazgo identificado durante research. Las decisiones no buscaban simplificar visualmente la experiencia, sino alinearla con la forma en que las personas morales realmente operaban inversiones.

Intervenciones clave

  • Jerarquía de información. Riesgo, disponibilidad de liquidez y horizonte de inversión se convirtieron en los datos principales dentro de la selección de fondos por ser los factores más consultados durante la operación.
  • Horarios de operación reformulados. Los mensajes fuera de horario generaban incertidumbre y abandono. La comunicación se rediseñó para confirmar que la operación podía programarse correctamente.
  • Prevención de ventas anticipadas. Se incorporó contexto adicional en ventas parciales, el comportamiento más frecuente dentro del flujo, para reducir errores y decisiones impulsivas.
  • Información de riesgo en dos niveles. La clasificación técnica del fondo convivía con una descripción más accesible para mantener precisión financiera sin perder claridad contextual.

Sistema de confirmaciones por email

Para usuarios que operan capital empresarial, la operación no terminaba en la pantalla de confirmación. El email funcionaba como respaldo operativo y validación final del movimiento realizado. Se diseñaron múltiples casuísticas de comunicación según tipo de operación, monto y ventana de liquidación.

Vista del contrato y portafolio de fondos

Validación con usuarios reales

Las validaciones se realizaron con personas que administran y operan fondos dentro de sus empresas de manera habitual. El objetivo era evaluar el flujo con usuarios que ya toman decisiones financieras reales y tienen responsabilidad operativa sobre el capital.

Perfiles de usuario

  • Industria automotriz. Dueño de negocio — trámites con proveedores, cuentas y pagos. Frecuencia: cada 2 semanas.
  • Empresa eléctrica. Dueña de negocio — pagos y recursos humanos. Frecuencia: 3 veces al mes.
  • Empresa constructora. Contador general dedicado a compra de fondos — prospecto activo.

Hallazgos

  • Operación autónoma. Los usuarios completaron los flujos de compra, venta y apertura de nuevos fondos sin requerir acompañamiento adicional.
  • Claridad operativa. La información presentada permitió tomar decisiones con rapidez y comprensión suficiente para operar de manera independiente.
  • Percepción de mejora. Los participantes describieron la experiencia como más ágil, clara y confiable frente a los canales que utilizaban anteriormente.

Lo que redefinió el producto

Este proyecto no partió de una interfaz, sino de una investigación que permitió replantear el problema antes de diseñar la solución. El valor no estuvo únicamente en digitalizar una operación existente, sino en entender cómo operaban realmente las personas morales dentro del contexto financiero.

Conclusiones

  • Diseñar para usuarios expertos La investigación mostró que simplificar lenguaje financiero no necesariamente generaba claridad. En este contexto, precisión y comprensión debían convivir dentro de la experiencia.
  • La confianza. Para usuarios empresariales, los comprobantes, confirmaciones y comunicaciones posteriores eran parte fundamental de la experiencia y de la percepción de control sobre la operación.
  • Restricciones. Dependencias técnicas, validaciones multi-área y limitaciones organizacionales condicionaron continuamente el producto y formaron parte activa de las decisiones del sistema.